Suiza ha logrado una reducción del 27 % en sus emisiones de CO2 desde 1990, alcanzando en 2024 un total de 40,1 millones de toneladas equivalentes, de acuerdo con los datos proporcionados por la Oficina Federal de Medio Ambiente. Este avance consolida una tendencia de reducción sostenida en las últimas décadas.
No obstante, el progreso en la reducción de emisiones es desigual entre sectores. Mientras que la industria y la construcción están avanzando rápidamente, el transporte continúa siendo el principal foco de emisiones.
Un importante desafío: el transporte
El país está logrando avances climáticos significativos, pero el transporte sigue siendo el gran reto.
La movilidad urbana y de carga representa un tercio de las emisiones contaminantes totales. La dependencia del sector del transporte de los combustibles fósiles dificulta el objetivo de alcanzar la neutralidad climática.
Desde finales del siglo pasado, el transporte apenas ha reducido su huella de carbono en un 10 %. El constante incremento del tráfico por carretera anula los esfuerzos realizados en otros sectores.
Descenso moderado en las emisiones en el último año
Desde 1990, Suiza ha reducido sus emisiones de CO2 en un 27 %, mostrando una tendencia estable en los últimos años. Sin embargo, entre 2023 y 2024, el descenso fue más moderado, con una reducción de 500.000 toneladas.
Este ritmo menos pronunciado refleja las dificultades para avanzar en sectores clave. Aun así, el país mantiene su compromiso con los objetivos climáticos internacionales.
El transporte: el principal obstáculo para la descarbonización
En la actualidad, el transporte concentra el 33,5 % del total de emisiones, lo que equivale a 13,4 millones de toneladas. Esto lo convierte en el principal obstáculo para avanzar más rápidamente en la descarbonización.
Además, se considera el sector con menor reducción desde 1990, con apenas un 10 % debido a su alta dependencia del transporte por carretera y al crecimiento de la movilidad.
Industria y construcción: líderes en reducción de emisiones
La industria y la construcción son los sectores que destacan por sus avances en descarbonización, con reducciones del 33 % y del 47 % respectivamente.
En términos absolutos, la industria emitió 8,9 millones de toneladas y la construcción 8,8 millones, lo que evidencia el impacto positivo de las políticas energéticas implementadas.
La eficiencia energética como motor del cambio
La mejora en los sistemas de calefacción ha sido crucial para la reducción de emisiones en el sector de la construcción, según informan las autoridades suizas.
La sustitución de tecnologías más contaminantes por sistemas más eficientes se ha consolidado como una de las medidas más efectivas para reducir emisiones a gran escala.
Por otro lado, la industria pesada y el sector de la edificación están mostrando avances históricos. Ambos han logrado reducir drásticamente sus residuos gaseosos, liderando la transición hacia un modelo más limpio y sostenible.
Las políticas energéticas han tenido un efecto positivo en las fábricas, que actualmente contaminan considerablemente menos que en el pasado. Sin embargo, sin una revolución en el transporte, el éxito de la descarbonización seguirá estando comprometido.
En resumen, Suiza ha reducido sus emisiones de CO2 en un 27 % desde 1990, demostrando que la transición energética es posible, aunque siguen existiendo desafíos significativos en sectores como el transporte. Si bien se han logrado avances sólidos, estos son aún insuficientes para alcanzar la neutralidad climática sin acelerar los cambios estructurales.

