PAMPLONA, 28 Abr. (EUROPA PRESS) – UGT Navarra ha advertido este martes del «estancamiento» del empleo en el primer trimestre de 2026 y ha exigido «reforzar las políticas activas y la protección social en colectivos con más dificultades de acceso al mercado laboral, como son los jóvenes y los parados de larga duración».
Datos preocupantes en el empleo juvenil
Según ha destacado la secretaria de Área Externa y Política Sindical de UGT Navarra, Eva Azanza, «aunque la EPA muestra que el paro ha descendido en ambos colectivos, la tasa de paro juvenil asciende al 22,81%, más del doble de la tasa de paro de Navarra». «Por su parte, el 22,3% de las personas paradas de la Comunidad foral llevan más de un año en desempleo, es decir, 6.900 personas paradas de un total de 31.000», ha remarcado.
Aspectos negativos del informe de la EPA
Azanza ha señalado que los datos de la EPA del primer trimestre «dejan varios aspectos negativos». El paro registrado «se sitúa en 31.000 personas, lo que supone un incremento del 23,05% de tasa interanual y del 10,27% intermensual». Aunque Navarra mantiene mejores cifras que la media estatal, la mejora no llega por igual a todos los colectivos, y persisten brechas estructurales que requieren medidas urgentes.
Demandas de UGT para mejorar el acceso laboral
En conclusión, ha continuado Azanza, «desde UGT estaremos vigilantes a los próximos datos del paro y seguimos reclamando medidas para favorecer un mejor acceso al mercado laboral y unas condiciones laborales dignas». A pesar de los avances, subsiste un amplio margen de mejora en la reducción del desempleo, especialmente en el caso del paro de larga duración. Es necesario desarrollar unas políticas activas de empleo más eficaces, con orientación personalizada, mayor dotación de recursos técnicos y humanos de los servicios públicos de empleo y sistemas de evaluación que permitan medir resultados.
Propuesta de reducción de jornada
Además, ha defendido que «es clave acometer ya la reducción de la jornada laboral sin pérdida salarial, que constituye una reforma necesaria para adaptarse a los cambios estructurales del mercado de trabajo, que tiene amplio respaldo social, y que constituye una vía para mejorar la calidad del empleo, la productividad y las condiciones de vida de las personas trabajadoras».

