Logroño, 15 abr. (EUROPA PRESS) – Todos los entornos escolares de Logroño, excepto el del CEIP Ana María Matute, están por encima de los niveles de dióxido de nitrógeno (NO2) considerados seguros por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Este es el resultado de una campaña estatal de ciencia ciudadana en la que participaron el grupo local de Ecologistas en Acción y FAPA Rioja, junto a más de una veintena de personas voluntarias de todas las edades.
En Logroño se instalaron 34 captadores en diferentes entornos escolares. Estos dispositivos permanecieron activos durante tres semanas, desde el 8 hasta el 30 de noviembre de 2025, permitiendo obtener una muestra representativa de los niveles de concentración de NO2 en diversos puntos de la ciudad.
Conclusiones Obtenidas
De los informes obtenidos se puede extraer una conclusión clara: casi la totalidad de los entornos escolares analizados presentan niveles de contaminación superiores a los recomendados por la OMS para la protección de la salud. Todas las mediciones, excepto la correspondiente al CEIP Ana María Matute, superan el valor anual considerado seguro.
Esto implica que el 97% de los entornos escolares está expuesto a niveles considerados inseguros por el mencionado organismo internacional. Es especialmente preocupante la situación del entorno del CPC Agustinas.
La segunda conclusión destaca una relación directa y significativa entre la intensidad del tráfico rodado a motor y los niveles de contaminación registrados. Los resultados revelan que el dióxido de nitrógeno (NO2) es un compuesto altamente oxidante que tiene efectos nocivos sobre la salud humana, provocando problemas respiratorios, un aumento en la incidencia de asma, y patologías inflamatorias y alérgicas.
Aparte de estos efectos, el NO2 puede asociarse a consecuencias más graves en la salud cardiovascular y cerebral. Un estudio reciente de 2026 identifica el NO2 y el ozono (un contaminante derivado) como los principales responsables de ingresos en urgencias relacionados con enfermedades neurológicas en 10 provincias españolas.
La selección de entornos escolares para la medición no es casual, ya que la infancia es uno de los grupos más vulnerables a la contaminación atmosférica. La infancia presenta mayor frecuencia respiratoria, mayor proporción de aire inhalado en relación con su peso corporal, mayor actividad física al aire libre, y un sistema inmunitario y pulmones en desarrollo, lo que incrementa el impacto de los contaminantes sobre su salud.
Los datos evidencian una conexión clara entre el tráfico motorizado y los niveles de contaminación por NO2 en los entornos escolares de Logroño. Por ello, Ecologistas en Acción y FAPA Rioja consideran imprescindible:
- La implantación urgente de Zonas de Bajas Emisiones en todos los entornos escolares.
- La priorización de actuaciones en los centros con mayores niveles de contaminación.
- El cumplimiento efectivo de la Ley de Cambio Climático y su normativa de desarrollo.
«Garantizar una buena calidad del aire en los entornos escolares no solo es una obligación legal, sino una medida esencial para proteger la salud de la infancia y avanzar hacia un modelo de ciudad más sostenible y habitable», concluyen.

