Fráncfort (Alemania) (EFE).- La empresa de cosmética natural Weleda y el régimen nazi alemán se apoyaron mutuamente en el campo de concentración de Dachau, al sur de Alemania, incluso llevando a cabo experimentos que causaron la muerte de prisioneros. Esta revelación proviene de un estudio de la historiadora Anne Sudrow, publicado parcialmente por el semanario alemán Der Spiegel, que indica que Weleda tuvo una relación mucho más estrecha con Dachau de lo que se conocía hasta ahora.
Weleda utilizaba hierbas medicinales cultivadas en grandes extensiones de tierras agrícolas en torno a Dachau que eran gestionadas por las SS, la policía general y las fuerzas militares del Tercer Reich. Los prisioneros del campo de concentración cultivaban esas hierbas con trabajos forzados mediante técnicas de agricultura biodinámica, dado que la medicina naturista tenía un alto prestigio en la política sanitaria del nacionalsocialismo.

La medicina naturista en la política sanitaria nazi
Además, Weleda suministró una crema que se utilizó para experimentos en seres humanos en el campo de concentración. La compañía, con sede en Arlesheim, Suiza, anunció recientemente que encargará una investigación amplia e independiente de su historia durante la época nazi. Esta será realizada por GuG, una firma especializada en estudiar la historia de empresas.
La consejera delegada de Weleda, Tina Müller, condenó enérgicamente las atrocidades del régimen nazi, afirmando que «fascismo, antisemitismo, racismo o ideologías de extrema derecha no tienen cabida en nuestra empresa». Este compromiso se produce tras la autorización de Sudrow para indagar en los archivos de la compañía, incluyendo actas de reuniones del consejo de administración durante el período nazi. El estudio resultante incluye detalles sobre las conexiones de Weleda con el régimen que no han sido exploradas en investigaciones anteriores.
Experimentos con crema anticongelante en Dachau
Las SS, el potente cuerpo paramilitar del partido nazi, gestionaban en Dachau una finca de experimentación a través del Centro Alemán de Investigación en Nutrición y Dietética (DVA), una entidad creada por las propias SS en 1939. Heinrich Himmler, líder de las SS, tenía la idea de que la investigación y el cultivo de plantas medicinales y especias permitirían al Estado nacionalsocialista dejar de importar medicinas y condimentos del extranjero.
El estudio de Sudrow revela que Weleda solicitaba directamente a DVA hierbas del «jardín herbolario» de las SS en Dachau. Adicionalmente, la empresa suministró una crema anticogelante que el médico de las SS, Sigmund Rascher, supuestamente empleó en experimentos con seres humanos. En Dachau, Rascher llevó a cabo pruebas en prisioneros para investigar el efecto de la hipotermia y los anticongelantes, provocando la muerte de numerosas personas. Aunque Weleda sostiene que no está claro si su crema se utilizó en esos ensayos, el vínculo es inquietante.
Asimismo, la historiadora Sudrow menciona que existieron relaciones personales muy cercanas entre Weleda y las SS en Dachau. Por ejemplo, el jefe del jardín de plantas medicinales de Weleda, Franz Lippert, trabajó para las SS desde 1941, realizando investigaciones que se beneficiaban del trabajo forzado de los prisioneros del campo.
Weleda ha manifestado su intención de publicar el nuevo estudio que se realice por parte de GuG una vez finalizado, lo que se espera que ocurra a principios de 2027.

