MADRID, 20 Sep. (EUROPA PRESS) – El tenista español Carlos Alcaraz y el checo Jakub Mensik han afianzado la ventaja de Europa sobre el equipo del resto del mundo (3-1) en la octava edición de la Laver Cup, que se disputa en el Chase Center de San Francisco (Estados Unidos), después de imponerse a los estadounidenses Taylor Fritz y Alex Michelsen con un marcador de 7-6(7) y 6-4.
El número uno del mundo, tras estrenarse en la competición el año pasado en Berlín, llevó la iniciativa y brilló en los momentos decisivos, especialmente en el desempate del primer set, otorgando así el cuarto punto al equipo del Viejo Continente.
Anteriormente, el noruego Casper Ruud había doblegado al estadounidense Reilly Opelka (6-4, 7-6(4)), antes de que Mensik ampliara la renta para Europa al vencer a Michelsen (6-1, 6-7(3), 10-8) y de que el brasileño Joao Fonseca recortara distancias frente al italiano Flavio Cobolli (6-4, 6-3).
En el dobles, el equipo capitaneado por el francés Yannick Noah desaprovechó dos bolas de rotura en un parcial inaugural que tuvo que decidirse en el ‘tie-break’, donde sobrevivieron a una pelota de set en contra antes de aprovechar la segunda de las que dispusieron.
El murciano desplegó su mejor tenis, con reflejos en la red y golpes ganadores desde el fondo, mientras que Mensik aportó potencia para mantener a ambos firmes en una segunda manga que se adjudicaron tras romper el servicio de sus adversarios en el decisivo décimo juego.
«Hemos hecho grandes puntos y es genial ganar mi primer partido aquí, algo que no sucedió el año pasado», recordó Alcaraz, quien en 2024 cayó en su primer encuentro de dobles formando pareja con el alemán Alexander Zverev ante los locales Taylor Fritz y Ben Shelton. «No suelo jugar dobles, pero cada vez que lo hago me divierto mucho y me siento genial en la pista», añadió.
Además, Alcaraz bromeó diciendo: «Esta victoria es especial por ser la primera con el pelo blanco». Y continuó: «Creo que el dobles te da más oportunidades de hacer grandes tiros y voleas, pero no es un partido de un solo jugador, y yo he tenido un compañero que ha hecho golpes geniales y me ha dado mucha confianza. Es cosa de dos».


