Las Palmas de Gran Canaria, 21 de septiembre (EUROPA PRESS) – La Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias se suma un año más a la conmemoración del Día Mundial del Alzheimer, que se celebra cada 21 de septiembre, y en esta ocasión lo hace bajo el lema ‘Igualando derechos’. En el archipiélago, la prevalencia del Alzheimer se sitúa en 6.482 personas en 2024, lo que representa un aumento del 1,7% con respecto al año anterior.
Según los datos registrados por la Consejería regional de Sanidad, esta cifra refleja un «ligero incremento» comparado con las 6.371 personas diagnosticadas el año 2023. En términos de género, el 72,2% de los afectados son mujeres, mientras que el 27,8% son hombres. La mayoría de las personas diagnosticadas con Alzheimer son mayores de 65 años, representando el 96,66% del total.
En cuanto al resto de demencias, la prevalencia en 2023 se situaba en 11.993 personas, de las cuales el 68,87% son mujeres y el 31,13% son hombres. Además, el 94,56% de la población que padece demencias tiene más de 65 años.
Objetivo: Sensibilizar y detección precoz
Canarias conmemora el Día Mundial del Alzheimer con el objetivo de sensibilizar a la población sobre esta enfermedad, promoviendo el conocimiento, la detección precoz y la investigación. En este contexto, el Servicio Canario de la Salud (SCS) ha publicado este año, a través de la Dirección General de Programas Asistenciales, la ‘Estrategia de enfermedades neurodegenerativas de Canarias 2025-2028’, que se desarrollará en la red asistencial del SCS.
Este documento, elaborado por un grupo multidisciplinar de profesionales del SCS y de asociaciones de pacientes, establece el marco de actuación a seguir en relación con estas patologías. Para ello, se ha previsto un presupuesto de casi 3 millones de euros, destinados a la prevención y detección precoz, equipamiento de rehabilitación cognitiva y formación e investigación.
La estrategia busca mejorar la atención a pacientes y familiares afectados, alineándose con la visión humanizadora que se está promoviendo en la atención sanitaria en Canarias. El documento incluye seis líneas estratégicas y 14 proyectos de actuación que abarcan la prevención, atención sanitaria, coordinación sociosanitaria, formación e investigación, sistemas de información y participación de pacientes, familias y cuidadores.
En términos asistenciales, el seguimiento de personas con Alzheimer, al igual que la atención de otras demencias neurodegenerativas, se coordina entre Atención Primaria y Atención Hospitalaria. Desde el diagnóstico hasta el seguimiento, es esencial que el paciente cuente con un plan individualizado de atención que incluya valoraciones y evaluaciones integrales.
El tratamiento y el seguimiento variarán según la patología y el paciente, siendo un enfoque integral y multidisciplinar que involucra diversos recursos del SCS como atención domiciliaria, telemedicina, hospitalización a domicilio (HADO), intervención social, cuidados paliativos y atención de urgencias.
Demencia degenerativa
La enfermedad de Alzheimer es la demencia degenerativa primaria más frecuente, caracterizada por la presencia de ovillos neurofibrilares y placas seniles que generan los síntomas de la enfermedad. Solo el 1,5% de los casos tiene un origen familiar, y su prevalencia aumenta drásticamente con la edad, duplicándose cada cinco años.
La demencia se define por déficits adquiridos en diversos dominios cognitivos, dando lugar a síntomas conductuales y psicológicos que limitan las capacidades del individuo. La mayoría de los casos se presentan de forma esporádica a partir de los 65 años, y se estima una prevalencia global de 7,5 por cada 1.000 personas al año en el mundo. En España, esta cifra es de 10 a 15 personas por cada 1.000 habitantes al año en la población mayor de 65 años.
Aunque no se conocen con exactitud las causas de la pérdida neuronal en enfermedades neurodegenerativas, se han identificado varios factores genéticos y ambientales que podrían influir en su desarrollo. El envejecimiento es el principal factor de riesgo en estas enfermedades, lo que sugiere que su prevalencia aumentará en el futuro. Otros factores de riesgo asociados incluyen hipertensión arterial, dislipemias, diabetes y depresión, entre otros.

