TOLEDO, 13 de marzo. (EUROPA PRESS) – Este viernes, 13 de marzo, es el día elegido por la Sociedad Mundial del Sueño para celebrar el Día Mundial del Sueño, una cita donde ciencia, práctica y defensa de la medicina del sueño se juntan para seguir abordando la investigación y el trabajo en esta área.
Desde 2008, se celebra este día siempre el último viernes antes del equinoccio de primavera, jornada que propone llamar a la acción sobre temas importantes relacionados con él, como la medicina, la educación, los aspectos sociales y la conducción. Está organizado por el Comité del Día Mundial del Sueño de la Sociedad Mundial del Sueño y busca reducir la carga de los problemas de sueño en la sociedad mediante una mejor prevención y gestión de los trastornos del sueño.
Castilla-La Mancha ha preguntado a una representación de la clase política de toda la región sobre sus sueños, donde emergen coincidencias relevantes.
La portavoz del PSOE en el Parlamento regional, Isabel Abengózar, señala que uno de sus sueños recurrentes es que se desploma el ascensor en el que se encuentra. «Y mis pies no pueden tocar el suelo y mi cabeza pega contra el techo, parece que me voy a escapar del ascensor», relata. Otro sueño que comparte es nadar por las calles de Alcázar, «como si fuera Venecia». En el apartado de sueños bonitos, menciona las visitas de su padre, fallecido en verano de 2024: «No recuerdo qué, pero al despertar tengo la sensación de que sigue vivo».
Abengózar confiesa no tener pesadillas con frecuencia, pero reconoce que algunas veces se ha despertado tras pasar mucho miedo, hasta el punto de no atreverse a salir de la habitación.
La portavoz del partido, Cristina Maestre, también comparte un sueño mundano: «Sueño que voy descalza y desnuda, ¡que alguien lo analice!», asevera. Para ella, soñar con su madre es el sueño más bonito, aunque no habla de pesadillas: «Me quedo con lo bueno. Cuando despiertas y descubres que no es real, valoras más lo que tienes».
Sergio Gutiérrez, ‘número dos’ del PSOE, comparte uno de los sueños recurrentes con su compañera. «En los últimos meses sueño constantemente que hablo con mi padre, fallecido en 2024, en diferentes situaciones. Me sorprende, son conversaciones sobre temas que me preocupan actualmente». También hay pesadillas, como ser herido por un toro en plena calle; o enfrentarse de nuevo al último examen de Filosofía en la carrera de Derecho: «Era la única que me quedó para septiembre, y la última antes del título».
Por otro lado, Gutiérrez recuerda sueños bonitos de su infancia, jugando al balón en el antiguo parque de Escalona: «Volver a ella en sueños me reconforta».
La alcaldesa de Mazarete, Lucía Enjuto, comparte con Gutiérrez la manía al toro: «Sueño que me va a coger, intento escapar y no puedo». También ha aprovechado sus sueños para volver a ver a su madre fallecida.
Los que sueñan con el trabajo
La secretaria general del PP, Carolina Agudo, profundiza en el concepto de sueño, revelando que el suyo es ver a sus hijos cumplir los suyos. Sin embargo, la preocupación por la cantidad de horas que ella y sus compañeros pasan en la carretera le provoca sueños menos apetecibles.
Los pasajes oníricos más bonitos de Tania Andicoberry tienen que ver con su familia: «Siempre están mis hijos, mi familia y mis seres queridos».
El alcalde de Talavera de la Reina, José Julián Gregorio, también sueña con «colocar a la ciudad en el lugar que le corresponde por historia». En su lista incluye la ansiedad por conocer a su futura nieta, que nacerá en primavera; mientras que su mayor temor nocturno son «los continuos plazos no cumplidos con el AVE».
Desde Cuenca, el alcalde, Darío Dolz, asegura no tener sueños recurrentes, pero a veces vislumbra el futuro: «Un futuro en el que mis hijos abrazan sus metas». También menciona pesadillas relacionadas con asuntos que atañen a la ciudad, donde «mi cabeza da vueltas y esos asuntos terminan apareciendo también en sueños».
El alcalde de Tomelloso protagoniza un sueño recurrente por su examen de oposición de profesor de Matemáticas: «Sueño mucho que realizo el examen, que me sale fenomenal, pero que se me olvida entregarlo. Al llegar a casa, lloro… la mejor oposición que había hecho, la lío y tengo que repetir el examen».
Sueños de infancia y persecuciones
El presidente del Grupo Parlamentario Vox en las Cortes, David Moreno, sueña desde pequeño con tener un caballo: «Soñaba con montar uno, galopando libre por una llanura inmensa». En su sueño, su padre lo miraba y él se esforzaba por hacerle sentir orgulloso por el esfuerzo que había hecho al comprarle aquel caballo. Recuerda el sol, el viento y la sensación de fuerza y libertad. «Desde que me dedico a la política ya no monto, pero sigo soñando y reconozco el paisaje de mis sueños infantiles, que es España».
La diputada de Bienestar Social e Igualdad en Guadalajara, Margarita Morera, se queda en lo prosaico y sueña con que los pueblos de la provincia recobren vida abriendo de nuevo colegios y comercios; mientras que en sus pesadillas aparecen discursos de odio y racismo.
El alcalde de Marchamalo, Rafa Esteban, a veces sueña que es perseguido por desconocidos. «Mientras huyo, me encuentro una moto y salgo disparado. Cuando llevo un rato, me doy cuenta de que no llevo casco». No recuerda pesadillas, solo lo bonito: «Un día soñé que me aplaudían, no sé por qué. Fue bonito».
Desde Cabanillas del Campo, su alcalde, José García Salinas, menciona un recuerdo recurrente de sus visitas de Morfeo: «La típica caída desde un punto muy alto, y al llegar al suelo, me despierto». También confiesa tener algo de insomnio por los problemas de su ciudad.
El concejal en Guadalajara, Roberto Narro, sueña frecuentemente que llega tarde a una cita; y también vuelve a Esplegares, su pueblo, a ver a sus abuelos. Como pesadilla, relata: «Estoy en un círculo cerrado, en una habitación, y no encuentro la salida».
Los que sueñan despiertos
La portavoz, Alejandra Hernández, sueña en cambio con el trabajo: «Ser alcaldesa de Illescas y poder ayudar a mis vecinos», sumando a su deseo el ver crecer a sus hijos en una Castilla-La Mancha «innovadora y puntera».
El alcalde de Illana, Román García, también reflexiona sobre sueños que van más allá de lo que ocurre mientras duerme: «Sueño con levantarme por la mañana y que esté todo tranquilo, sin polémica, sin crispación», confiando en que la «pesadilla» se acabe cuando Pedro Sánchez «convoque elecciones».
La alcaldesa de Torrejón del Rey se mantiene en los sueños que se tienen despierto: «Que nuestros vecinos puedan vivir con calma, que Torrejón siga creciendo sin perder su esencia, recuperar el ambiente de pueblo donde todos colaboran en su vida diaria».
Desde Azuqueca, un edil de Vox prefiere soñar despierto, imaginando «una ciudad donde los vecinos quieran quedarse»; mientras teme que «desde Madrid y Bruselas se sigan tomando decisiones alejadas del sentido común».

