
VALÈNCIA, 20 Abr. (EUROPA PRESS) – Los bomberos forestales han elaborado un informe que han entregado a la jueza de Catarroja encargada de la gestión de la dana, en relación a su movilización durante las riadas y posteriormente, el cual ha quedado unido a la causa. Según el documento, el 29 de octubre solo fueron movilizadas dos unidades de las 26 disponibles en la provincia de Valencia para la revisión de escalas; actuaron 19 bomberos forestales de los 121 disponibles en esa jornada, un 15 por ciento, mientras que un total de 102 (el 85%) fueron enviados a sus casas a las 19:30 horas.
El informe, consultado por Europa Press, indica que las cinco unidades que trabajaron —dos de ellas automovilizadas— rescataron alrededor de 40 personas y evacuaron a más de 150 a zonas seguras, unos números que aumentaron significativamente en los días posteriores.
El documento también señala que solo seis de las 26 unidades de Bomberos Forestales de la provincia de Valencia estaban completas y que la mayoría de ellas no contaban con el material necesario para intervenir en inundaciones.
Según este informe, la unidad helitransportada de Siete Aguas no fue movilizada los días 29, 30 y 31 de octubre, mientras que la de Enguera solo fue activada el día 31 de octubre. Además, el día 30, diez unidades terrestres y dos helitransportadas permanecieron sin ser movilizadas durante toda la jornada. Por su parte, Castellón movilizó las primeras dos unidades la noche del día 30 y Alicante movilizó cinco el 31.
Respecto al trabajo de cada unidad, se relatan actuaciones llevadas a cabo por las de Pedralba, Alzira, Font de la Figuera, Requena, Yátova, Chelva y Buñol. Esta última fue la encargada de vigilar el caudal del barranco del Poyo en Chiva hasta que fue retirada a las 14:40 horas, según menciona el informe.
La unidad de Alzira reportó rescates de alrededor de 15 personas y ocho perros de un chalet que estaba casi sumergido en l’Alcúdia; la unidad de Requena se movilizó, por primera vez, a las 14:00 horas para el rescate de una persona mayor atrapada en su vivienda, la cual fue hallada tirada en el suelo. Además, continuaron rescatando a personas con movilidad reducida, trasladándolas al centro de salud, y localizaron en otra vivienda a un matrimonio con movilidad reducida, ambos fallecidos.
La unidad de Yátova explicó que, al llegar la hora de retirada, algunos miembros se quedaron en la base, otros se fueron a una gasolinera y quienes continuaron a la A-3 fueron atrapados cuando la rambla del Gallo, que se convierte en la del Poyo, se desbordó en la autovía, afectando su vehículo con una «ola de agua por encima». La unidad describió la situación como un «escenario de guerra», donde el servicio voluntario, junto a agentes de Buñol, realizó alrededor de 20 rescates y ayudaron a evacuar más de 150 personas de la autovía.
La unidad de Buñol comentó que a las 12:50 aproximadamente fueron movilizados para vigilar el caudal del barranco del Poyo en Chiva, cuando «llovía con poca intensidad y el tráfico en las carreteras era normal, nada alarmante». Tras llegar allí unos cuarenta minutos más tarde, el nivel del agua alcanzaba «unos ochenta cm de los cinco metros que tiene la escala», ya que el barranco transportaba gran cantidad de agua, pues allí tiene una anchura de aproximadamente unos cien metros y en condiciones normales está completamente seco.
Se quedaron dos compañeros, mientras que otros tres se dirigieron a Chiva, donde «en esos momentos apenas corría un hilo de agua que no llegaba ni a rozar las franjas de la escala de medición». Este hecho fue comunicado a la Central del Consorcio de Bomberos, y procedieron a volver al primer punto de medición, realizando una parada en un supermercado para comprar comida porque pensaban que «pasaríamos allí la tarde».
Sorpresa
En ese primer punto, el nivel «había descendido ligeramente, unos diez cm», situación que también comunicaron a la central. «Para nuestra sorpresa, fuimos retirados hacia las 14:40. Desde entonces, nos preguntamos qué hubiese ocurrido si nos hubiesen mantenido allí», menciona el informe.
A las 19:30 se les dio permiso para retirarse, aunque varios compañeros se quedaron en la base, otros en la gasolinera, y algunos fueron quienes quedaron atrapados en la autovía. El caudal comenzó a descender cerca de las once de la noche; a la base regresaron alrededor de la una y después, «sin orden alguna», se cambiaron para «ir a echar una mano en la autovía».
La Unidad de Chelva estuvo actuando en Utiel, donde colaboraron en el traslado de personas afectadas por las inundaciones al centro médico y rescataron personas con la ayuda de un tractor, trasladándolas a una zona segura. A las 02:00 de la madrugada les informaron que podían regresar a Chelva, pero como todos los accesos estaban cortados, decidieron quedarse a descansar en el parque de Requena.

