La Consejería de Medio Ambiente, Servicios Urbanos y Vivienda, a través de Obimasa, ha programado un conjunto de actuaciones destinadas a revertir la situación del pino de gran porte situado en el Arroyo de Calamocarro, afectado por los temporales del pasado invierno.
Evaluación y análisis técnico
Tal y como explicó el vicepresidente primero de la Ciudad, Alejandro Ramírez, tanto en el Pleno como en una reciente reunión con las entidades y asociaciones medioambientales, desde el primer momento los servicios técnicos realizaron una evaluación específica del ejemplar, pese a la dificultad de acceso a la zona y al hecho de encontrarse en una parcela de titularidad privada. Este análisis ha permitido determinar su estado y definir las intervenciones más adecuadas, siempre en coordinación con la propiedad.
Tratamientos aplicados y estado del árbol
Hasta la fecha, en el árbol ya se ha aplicado un tratamiento fitosanitario con tricoderma, un hongo beneficioso que actúa más como agente biológico de protección y mejora del suelo, preservando el sistema radicular frente a patógenos. Asimismo, el seguimiento técnico realizado ha confirmado que el árbol mantiene un follaje en buen estado y presenta signos de vitalidad.
Actuaciones estructurales previstas
En función de su evolución y con la llegada de temperaturas más elevadas, está previsto acometer nuevas actuaciones de carácter estructural. El objetivo es estabilizar el ejemplar, minimizar riesgos y evaluar durante los próximos meses la viabilidad de su recuperación definitiva.
Medidas a realizar por los técnicos
Entre las medidas previstas por los técnicos, que la semana pasada realizaron una nueva visita a la zona, se incluyen:
- Construcción de una empalizada perimetral en la base mediante troncos de eucalipto procedentes de una parcela municipal contigua, con el fin de contener el terreno.
- Aporte de entre 5 y 10 metros cúbicos de tierra para cubrir las raíces expuestas, especialmente en la zona norte.
- Instalación de una malla de fibra de coco para estabilizar el terreno y favorecer la recuperación radicular.
- Posible colocación de puntales de sujeción para reforzar la estabilidad del árbol.
- Poda selectiva de ramas secas.
Complejidad de la actuación
Desde la Consejería se destaca que se trata de una actuación de gran envergadura, con una elevada complejidad técnica y logística, que se llevará a cabo con las debidas garantías.
