PALMA, 17 Abr. (EUROPA PRESS) – La avioneta que se estrelló en el puerto de Sóller el 2 de agosto de 2025, causando la muerte de sus dos ocupantes, realizaba en el momento del siniestro una maniobra acrobática conocida como cuchillo, a muy baja altura, alta velocidad y en condiciones de visibilidad deterioradas por el reflejo del sol del ocaso en el agua.
Así se desprende del informe elaborado por la Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes de Aviación Civil en relación al siniestro sufrido por la aeronave Team Rocket F4 Raider, que sigue sumergida a 35 metros de profundidad.
Según el análisis, el siniestro fue provocado por el impacto de un ala con la superficie marina durante un vuelo de alta velocidad. El informe señala que «la aeronave voló en vuelo recto y nivelado durante unos 30 o 40 segundos, paralelo a la costa del puerto de Sóller, cuando la aeronave viró 90 grados a derechas, con las alas en posición vertical, perpendiculares a la superficie del agua y con la punta del ala derecha apuntando al mar».
Esta sería la maniobra conocida como cuchillo, en la que el ala derecha está abajo, apuntando en este caso al agua. En esta posición, el análisis resalta que «las alas no proporcionan sustentación, por lo que debe subirse el morro por encima del horizonte para mantener la altitud, realizando el equivalente a un cuarto de la maniobra de tonel».

Mientras se ejecuta la maniobra, el avión va perdiendo energía, lo que provoca que comience a caer, siendo ese el momento de terminar la maniobra. El testigo, continuando con el informe, observó cómo «la punta del ala derecha rozó el agua y la aeronave se desestabilizó, impactando con el morro en el agua con un fuerte choque».
Adicionalmente, analizando los últimos vuelos que realizó, el texto subraya que el suceso ocurrió a última hora de la tarde, cercano al ocaso, con deterioro de la visibilidad, en particular sobre la superficie del mar, debido al reflejo lumínico que se produce en un vuelo hacia oeste, como era el caso.
El informe apunta que «ello pudo contribuir a que en una maniobra arriesgada a baja altura, un mínimo error en la percepción de la altura respecto a la superficie del mar supusiera el impacto de la punta del ala derecha».
El impacto a alta velocidad y con gran energía ocasionó la desestabilización y la pérdida de control de la aeronave, que impactó verticalmente sobre la superficie del agua y se hundió con rapidez.
El informe de la comisión de investigación hace hincapié, además, en que el piloto era experimentado, contaba con su documentación de vuelo válida y en vigor, y conocía la zona, ya que había realizado vuelos similares al del suceso en los días previos.
Jornada de Vuelo
La aeronave estaba basada temporalmente en el aeródromo de Binissalem y, el día del suceso, el vuelo tuvo como origen este aeródromo, con destino final tras realizar prácticas de maniobras acrobáticas en el Puerto de Sóller.
La aeronave del accidente despegó por la pista 22 sin incidencias y se dirigió hacia el noroeste, hacia el Puerto de Sóller. El lugar del accidente se produjo frente a la costa, a unos 100 metros de distancia del Faro del Cap Gros.
Cabe matizar que el texto tiene un propósito estrictamente preventivo, buscando evitar futuros incidentes sin establecer responsabilidades legales o judiciales.

