Las Palmas de Gran Canaria, 27 Abr. (EUROPA PRESS) – Agentes del Destacamento Marítimo de Fuerteventura, perteneciente al Servicio Marítimo Provincial de Las Palmas de la Guardia Civil, en colaboración con personal del servicio de operatividad y seguimiento de la Reserva Marina, dependiente del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), han intervenido un total de 230 kilogramos de pescado procedente de la Reserva Marina de La Graciosa.
Actividad pesquera ilegal detectada
La intervención se produjo tras detectar una actividad pesquera ilegal en el interior de este espacio protegido y después de interceptar una embarcación que no figuraba en el censo de buques autorizados para faenar en dicha reserva. Esta nave transportaba pescado capturado de manera irregular mediante artes de trampa, conocido como nasas, cuyo uso está totalmente prohibido según ha informado la Guardia Civil.
Incumplimiento de la normativa
La Guardia Civil ha puntualizado que esta conducta supone un incumplimiento de la normativa vigente recogida en la Ley de Pesca de Canarias, ya que la procedencia del pescado vulnera distintos preceptos establecidos en dicha legislación. Es obligación disponer de autorización expresa para ejercer la actividad pesquera en la Reserva Marina de La Graciosa, cuya gestión es compartida entre la Secretaría General de Pesca del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Soberanía Alimentaria del Gobierno de Canarias.
Prohibiciones en el uso de artes de pesca
En lo que respecta al uso de nasas dentro de la reserva, la normativa establece que está prohibido, ya que la actividad pesquera en este espacio está estrictamente limitada a modalidades específicas. Para la pesca profesional se permiten únicamente artes tradicionales muy concretas, principalmente mediante anzuelos dirigidos a especies específicas, y la pesca recreativa se restringe al uso de caña, cordel o curricán, siempre con la correspondiente autorización previa.
Denuncia y multa potencial
Ante esta intervención, el pescador profesional fue denunciado por varias infracciones administrativas, tras comprobarse que estaba utilizando nasas, una práctica totalmente prohibida, en zonas como Playa Lambra y Punta La Sonsa, ambas situadas dentro de la reserva. Las investigaciones revelaron que el individuo dejaba fondeadas las artes durante varios días y regresaba posteriormente para recoger las capturas, realizando estas actividades durante la noche, con las luces de navegación apagadas para evitar su detección.
La Guardia Civil ha indicado que dispone del correo electrónico sugerencias@guardiacivil.org como canal de atención al ciudadano y vía para la recepción de informaciones que puedan dar inicio a investigaciones.
Consecuencias legales
La Ley 17/2003 de Pesca de Canarias regula la actividad pesquera en el ámbito autonómico y establece sanciones para las infracciones en zonas protegidas, con multas que oscilan entre 301 y más de 300.000 euros, pudiendo conllevar la retirada de la licencia. La denuncia administrativa formulada contra el pescador profesional ha sido remitida a la Viceconsejería de Pesca y Agricultura del Gobierno de Canarias para su tramitación.

