UNICEF ha señalado a España como un «ejemplo positivo» en la lucha contra la obesidad infantil gracias a la implementación del Real Decreto de Comedores Escolares Saludables y Sostenibles. Este decreto busca garantizar menús equilibrados en los centros educativos que ofrecen servicio de comedor.
Según un informe del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), el índice de obesidad en niños y adolescentes ha superado por primera vez al de bajo peso en todo el mundo. Esto convierte a la obesidad en la forma más predominante de malnutrición, con la excepción de los países del África subsahariana y de Asia meridional. Desde el año 2000, la prevalencia del bajo peso entre las personas de 5 a 19 años ha disminuido del 13 % al 9,2 %, mientras que el índice de obesidad ha incrementado del 3 % al 9,4 %, afectando a aproximadamente 188 millones de menores, lo que representa un 10 % del total de niños en el mundo. En el caso del sobrepeso, esta cifra asciende a 391 millones.
La directora ejecutiva de UNICEF, Catherine Russell, enfatizó que «cuando hablamos de malnutrición, ya no nos referimos solamente a niños y niñas con bajo peso. La obesidad es un problema cada vez más alarmante que puede tener consecuencias negativas para la salud y el desarrollo infantil».
El informe, que analiza datos de más de 190 países, también alerta sobre el aumento del riesgo de que estos niños desarrollen en el futuro resistencia a la insulina, hipertensión arterial y otras patologías como diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares y cáncer. Esta situación está relacionada con el desplazamiento de los hábitos alimentarios tradicionales, que priorizaban el consumo de frutas, verduras y proteínas, hacia alimentos ultraprocesados, que son más económicos y energéticamente densos.
Además, se destaca que la alimentación infantil no es solo una elección personal, sino que es influenciada por entornos alimentarios no saludables que predominan en tiendas y colegios. La publicidad en medios digitales facilita el acceso de la industria de alimentos y bebidas al público joven, incluso en países en conflicto.
Una encuesta mundial realizada en 2024 a través de la plataforma U-Report de UNICEF, con la participación de 64.000 jóvenes de entre 13 y 24 años de más de 170 países, reveló que el 75 % había visto anuncios de bebidas azucaradas, aperitivos o comida rápida en la semana anterior, y el 60 % indicó que dichos anuncios habían aumentado sus ganas de consumir esos productos.
Los países insulares del Pacífico, los más afectados
Los resultados indican que los países insulares del Pacífico presentan el mayor índice de obesidad infantil del mundo. Destacan Niue (38 %), Islas Cook (37 %) y Nauru (33 %). Por otro lado, países de ingresos altos, como Chile, tienen niveles elevados de obesidad infantil, alcanzando el 27 %, y en Estados Unidos y Emiratos Árabes Unidos los índices son del 21 %.
Entre los países de ingresos bajos y medios, la prevalencia de sobrepeso y obesidad está aumentando entre los menores, aunque la desnutrición aguda y el retraso del crecimiento siguen siendo graves problemas entre los menores de cinco años. Sin embargo, Russell apuntó que «en muchos países, observamos el peso de la malnutrición en sus dos vertientes: el retraso del crecimiento y la obesidad. Esta situación exige intervenciones específicas. Para favorecer su crecimiento y desarrollo, todos los niños y niñas deben tener acceso a una alimentación nutritiva y asequible».
UNICEF estima que, de no implementarse intervenciones para prevenir el sobrepeso y la obesidad infantil, los países se enfrentarán a repercusiones sanitarias y económicas a largo plazo que podrían superar los 4 billones de dólares anuales (unos 3,4 billones de euros) para el año 2035.
España, un «ejemplo positivo»
El informe destaca a España como un «ejemplo positivo» en la lucha contra la obesidad a raíz de la entrada en vigor del Real Decreto de Comedores Escolares Saludables y Sostenibles. Esta iniciativa garantiza la inclusión diaria de frutas y verduras, pescado varias veces por semana, opciones vegetarianas y acceso gratuito a agua, a la vez que prohíbe la venta de alimentos y bebidas con exceso de azúcar, sal o grasas poco saludables en los colegios.
México también es mencionado en este contexto, donde la prevalencia de la obesidad infantil y adolescente es alarmante, y las bebidas azucaradas y alimentos ultraprocesados constituyen el 40 % de las calorías diarias ingeridas por los menores. Por esta razón, el Gobierno mexicano ha implementado prohibiciones sobre la venta y distribución de estos productos en las escuelas públicas, con el objetivo de mejorar el entorno alimentario de más de 34 millones de niños.
Finalmente, UNICEF insta a los gobiernos y a la sociedad civil a adoptar medidas urgentes a través de políticas integrales y de cumplimiento obligatorio que mejoren los entornos alimentarios para la infancia, incluyendo etiquetas de alimentos, restricciones a la comercialización de productos específicos, y la aplicación de impuestos y subvenciones sobre alimentos no saludables. Estas acciones deben complementarse con iniciativas que fomenten cambios sociales y de comportamiento, orientados a crear entornos alimentarios más saludables y respaldar programas de protección social para erradicar la pobreza y garantizar el acceso a una alimentación nutritiva.

