Badajoz ha sido escenario este miércoles, 10 de septiembre, de una concentración en la Delegación del Gobierno en Extremadura, donde unas 200 personas, convocadas por los sindicatos UGT y CCOO, han exigido la reducción de la jornada laboral a 37,5 horas semanales. Esta demanda, considerada una «reivindicación histórica», fue fundamentada en la necesidad de garantizar un debate parlamentario sobre la propuesta de ley que aboga por esta reducción.
Los manifestantes han instado a los grupos parlamentarios del PP, Vox y Junts a que reflexionen y se preocupen más por los intereses de la clase trabajadora que por los de los empresarios. En el Congreso, se debatirán y votarán en las próximas horas enmiendas a la totalidad de estas formaciones al proyecto de ley que busca reducir la jornada laboral.
La secretaria general de UGT en Extremadura, Patrocinio Sánchez, junto a su homóloga en CCOO, María Berrocal, ha afirmado que esta protesta busca reivindicar la jornada laboral de 37,5 horas, lo que se ha traducido en movilizaciones en más de 50 localidades de toda España. Sánchez ha exigido que el Parlamento inicie la tramitación de la ley y ha rechazado las enmiendas presentadas, considerándolas como un impedimento para un debate fundamental.
Esta demanda afecta a aproximadamente 206.000 trabajadores en la región, lo que representa casi el 50 % de la población laboral de Badajoz, que asciende a unas 400.000 personas. Según fuentes del Ministerio, muchos de estos trabajadores no gozan de una jornada laboral ajustada a las 37,5 horas semanales.
Sánchez ha destacado la necesidad de conciliar la vida laboral y personal, subrayando que las jornadas laborales prolongadas pueden tener un impacto desigual, especialmente en las mujeres. La líder sindical ha enfatizado que su exigencia es que esta jornada laboral sea la norma en España, subrayando su importancia no solo para los trabajadores, sino también como una cuestión de justicia social.
En otro segmento de la manifestación, María Berrocal, secretaria general de CCOO en Extremadura, ha hecho hincapié en la histórica demanda de la reducción de la jornada laboral y la necesidad de regular las horas extraordinarias a través de un registro horario digital. Esto permitiría un mejor seguimiento de las horas trabajadas, muchas de las cuales actualmente quedan sin remunerar y sin la debida cotización.
Berrocal también ha señalado que la falta de regulación en este aspecto está provocando una pérdida significativa de ingresos para el Estado, lo que podría utilizarse en empleo de calidad y más estable. La reducción de la jornada no solo es necesaria para preservar la salud de los trabajadores, sino que también fomentaría políticas de igualdad.
Durante la concentración, se pudieron ver carteles que demandaban ‘Trabajar menos es progreso’ y ‘Más tiempo para lo que de verdad importa’, así como escuchar lemas como «Menos trabajo, más vida». Los sindicatos CCOO y UGT han pedido un acuerdo para implementar la reducción de la jornada, argumentando que esto conduciría a una mejor conciliación de la vida laboral y social y una distribución más equitativa del empleo en el país.
Han subrayado que la actual rentabilidad empresarial justifica la viabilidad de esta medida, que podría contribuir a la creación de más y mejores puestos de trabajo. También han hecho un llamado a todos los partidos en el Congreso para que se comprometan con esta causa, abogando por un modelo productivo que mejore las condiciones laborales y que aleje al país de los modelos de bajos salarios y largas jornadas laborales que han demostrado ser ineficaces.
La concentración contó con la asistencia del secretario general del PSOE en Extremadura, Miguel Ángel Gallardo, y otros dirigentes socialistas, así como del delegado del Gobierno en la región, José Luis Quintana, quien se acercó para escuchar las demandas de los sindicalistas.
FUENTE

