
BARCELONA, 22 Abr. (EUROPA PRESS) – La Universitat Pompeu Fabra (UPF) de Barcelona contará con un nuevo edificio en el antiguo Mercat del Peix, dedicado a la investigación e innovación para el «bienestar de la sociedad», denominado Ágora Barcelona pel Benestar de la Societat. Se prevé que esté operativo a mediados de 2028.
Durante un encuentro con los periodistas, la rectora, Laia de Nadal, explicó que este edificio permitirá «hacer un ecosistema de diferentes entidades o experiencias para abordar un reto desde distintas perspectivas». Este proyecto se suma a otros dos, el IBE y el PRBB Ciutadella, ubicados en terrenos cedidos por el Ayuntamiento de Barcelona.
El nuevo edificio contará con aproximadamente 8.000 metros cuadrados y requerirá una inversión de 20.000.000 euros, financiada por la UPF con el apoyo del Incasòl y la Generalitat. Se espera que la construcción comience en julio de 2026.
Según De Nadal, el objetivo es que «sea un polo de investigación potente, un polo de innovación pionero e internacional» que responda a los grandes desafíos que enfrenta la sociedad actual y que marcarán la juventud de hoy.
‘DO TANK’
Además, De Nadal explicó que se trata de un proyecto científico singular porque está diseñado como un ‘do tank’: «Está pensado para pasar de un diagnóstico a la acción. Es importante saber cuáles son los retos actuales de la sociedad e implementar acciones para enfrentarlos y comprobar si son las respuestas correctas».
La rectora argumentó que es crucial en el contexto actual, donde la tecnología tiene un papel preponderante, y subrayó que las administraciones públicas y las instituciones deben adaptarse a esta nueva realidad.
PROYECTOS
El proyecto abordará temas como el trabajo, la emancipación juvenil —tanto en Barcelona como en Catalunya—, las políticas de justicia generacional y las desigualdades intergeneracionales, así como la vivienda.
Ágora se enfocará en trabajar con evidencia, tomando a Barcelona como «ejemplo o piloto» para implementar soluciones a estos retos y evaluar su impacto. Asimismo, colaborará con entidades públicas, como universidades y asociaciones.
La metodología se desarrollará a través de tres programas: uno destinado a la juventud, que abordará los problemas actuales y futuros que enfrenta este grupo, como el aumento de la esperanza de vida, los cuidados, el mercado laboral o la vivienda; otro programa se centrará en la justicia, con el fin de reimaginar el sistema de derechos y deberes para reducir desigualdades económicas, sociales y de acceso; y el último programa se enfocará en la resiliencia, buscando que la sociedad sea «más capaz de adaptarse y resistir a las múltiples crisis», como las sanitarias, económicas o climáticas.
IA, COHORTES Y ALIANZAS
El nuevo centro contará con tres ‘conectores’ para abordar estos retos: la tecnología —incluyendo inteligencia artificial y análisis de datos—; la ciudadanía —aglutinando cohortes y discerniendo los retos que identifica la población—; y la comunidad —formando alianzas con otras instituciones, centros de investigación y entidades.
El centro dispondrá de una «estructura fija» con más de 100 investigadores, además de diversas entidades según el reto específico que se desee abordar. La intención, según De Nadal, es obtener financiamiento para iniciar proyectos.

