El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, sancionó este miércoles una ley que impone límites para el uso de redes sociales por parte de niños y adolescentes, dirigendo un mensaje a su homólogo estadounidense, Donald Trump, un crítico constante de cualquier tipo de regulación en internet.
Proceso de sanción y su contexto internacional
«Damos un paso importante en dirección a la soberanía digital de Brasil», declaró Lula en el acto, reafirmando que la nueva ley «no afecta a ninguna empresa, sea del país que sea, que llegue a Brasil a trabajar según las leyes brasileñas».
Este movimiento se produce tras la imposición en agosto pasado por parte de Trump de aranceles del 50 % a gran parte de los productos brasileños, en parte como represalia por el proceso judicial en que el expresidente Jair Bolsonaro fue condenado por golpismo. También se debió a las regulaciones existentes en Brasil sobre redes sociales, que Trump considera perjudiciales para las empresas estadounidenses del sector.
El mensaje a Trump
«Espero que Trump esté escuchando este acto», expresó Lula, quien afirmó que la nueva legislación no es más que «un marco regulatorio en protección de los niños y adolescentes» en Brasil.
Según el presidente, «la soberanía digital significa fortalecer el sistema, hacerlo más abierto a empresas extranjeras que quieran invertir en Brasil respetando las leyes nacionales», sin ningún tipo de «chantaje o interferencia» en la actividad del sector privado.
Lula también destacó que «es innegable la importancia de las redes sociales», ya que son «fuente de conocimiento y alternativa de trabajo para millones de personas», aunque enfatizó que no pueden estar por encima de la ley.
El espíritu de la nueva ley
En este contexto, enfatizó que «las redes sociales no pueden usarse para diseminar mentiras, discursos de odio o de violencia contra niños o mujeres» y subrayó que esa es la esencia de la nueva ley, aprobada con amplia mayoría en el Parlamento brasileño.
Los alcances de la ley
La nueva legislación, entre otros puntos, obliga a las plataformas de internet a adoptar niveles máximos de protección de datos en los casos de niños y adolescentes, incluyendo «sistemas confiables» de verificación de edad.

Además, los menores de 16 años solo podrán registrarse en las redes con la expresa autorización de sus padres, quienes deberán contar con mecanismos apropiados para fiscalizar su uso.
Adicionalmente, la ley prohíbe el envío de contenidos pornográficos o violentos hacia las cuentas de menores de edad, que tampoco podrán tener acceso a juegos de azar en el espacio virtual, entre otras limitaciones.

